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<title>&#34;El S&#233;ptimo&#34;: Comentarios 2ªTemporada</title>
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<description>Tertulia y comentarios sobre Cine y Psicoan&#225;lisis</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>Las invasiones b&#225;rbaras</title>
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<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 0pt; LINE-HEIGHT: 11.25pt; TEXT-ALIGN: left" align="left"><span style="COLOR: black; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-font-weight: bold; mso-bidi-font-size: 10.0pt"><strong><font face="Comic Sans MS" size="2">Las invasiones b&#225;rbaras</font></strong></span><span style="FONT-WEIGHT: normal; COLOR: black; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-font-size: 10.0pt"><br /><font size="2"><font face="Comic Sans MS">(<i>Les invasions barbares</i>, Dennis Arcand, 2003)
<p></p></font></font></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt; LINE-HEIGHT: 11.25pt; TEXT-ALIGN: left" align="left"><span style="FONT-WEIGHT: normal; COLOR: black; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-font-size: 10.0pt">
<p><font face="Comic Sans MS" size="2">&nbsp;</font></p></span></p>
<p class="MsoNormal" style="MARGIN: 0cm 0cm 12pt; LINE-HEIGHT: 11.25pt; TEXT-ALIGN: left" align="left"><span style="FONT-WEIGHT: normal; COLOR: black; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-bidi-font-size: 10.0pt"><br /><br /><font size="2"><font face="Comic Sans MS">&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Como en una rapsodia, en esta cinta pulula el horizonte completo de nuestros temas, todos los desfiladeros en los que han naufragado varias generaciones: el amor y la muerte, los hijos no reconocibles, el capitalismo, el declive de los viejos ideales, la pervivencia de la amistad en el paso implacable del tiempo, la revoluci&#243;n que fue imposible, la religi&#243;n que tambi&#233;n parece imposible, las drogas... Continuando la saga que Arcand comenz&#243; en <i>El declive del imperio americano</i> (1986), ahora un acontecimiento irresoluble, la agon&#237;a del vitalista R&#233;my, re&#250;ne a los amigos dispersos en torno a una &#250;ltima fidelidad. Todos los "ismos" han muerto, incluso se han revelado parte del sistema, pero queda a&#250;n una &#250;ltima militancia posible en la cultura del afecto, en la fidelidad a los sentidos. Al menos, esto parece querer decirnos la piedad dif&#237;cil de Arcand. Como en <i>Goodbye Lenin, Las invasiones b&#225;rbaras</i> cultiva particularmente la devoci&#243;n de los hijos hacia los padres, incluso hasta el extremo de la mentira, de la corrupci&#243;n. Sumando la rabia a su impotencia, los amigos de R&#233;my, tambi&#233;n su hijo S&#233;bastien, resisten en el borde mismo de lo tolerable. <br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Arcand parece indicarnos que no hace falta un programa general para fugarse, para resistir, para ser fiel a lo que fuimos. En sus personajes el principio moral com&#250;n est&#225; no en la ideolog&#237;a, que tambi&#233;n padece el c&#225;ncer de una proliferaci&#243;n sin eje, sino en una pol&#237;tica intuitiva que brotase de la existencia desnuda, de la vida arrojada a su v&#233;rtigo. Tal vez el comunismo de anta&#241;o se prolonga, de alguna forma suficiente, en este comunismo de los afectos que todav&#237;a no es del todo ilegal. <br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Anatom&#237;a de una sociedad fracasada en todos los frentes excepto en uno, el poder del dinero, esta pel&#237;cula no nos concede un f&#225;cil descanso. Se la ha acusado de teatral, exagerada, elitista. Vale. Pero, de hecho, Arcand presenta el c&#225;ncer no tanto como la enfermedad que mina a R&#233;my sino m&#225;s bien como la met&#225;fora de una met&#225;stasis social que lo inunda todo, corrompiendo a sindicatos y autoridades. Arcand traza un paralelismo doble entre la crisis del socialismo y la de la Iglesia, por un lado, y el triunfo del capitalismo salvaje norteamericano y los nuevos b&#225;rbaros que asaltan sus torres, por otro. Ante este embate doble, el cristal del rascacielos y el de la bomba que estalla, poco pueden hacer nuestras viejas armas de la cr&#237;tica. S&#243;lo queda aferrarse a la terquedad de la vida en sus trances cruciales, cosa que el director hila muy bien. <br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Ning&#250;n personaje delega en cuanto a las decisiones claves de su vida. Ni se ahorran esfuerzos en comprender. R&#233;my, sensual y socialista, es anticlerical pero al mismo tiempo tierno con la marginalidad de la iglesia. El polic&#237;a no se puede dejar corromper, pero se apiada de la situaci&#243;n de S&#233;bastien, buscando hero&#237;na para su padre. La joven drogadicta parece entrever lo alucin&#243;geno del amor, de la crudeza misma de lo real... En cualquier caso, casi todos los personajes, salvo los j&#243;venes y despiadados alumnos universitarios de R&#233;my, sufren una metamorfosis al borde del dolor, en este trance de una agon&#237;a final. Una mutaci&#243;n crucial y una suerte de reconciliaci&#243;n con todas las esquinas de sombra que les rodeaban. Y no se trata simplemente de un final feliz (que adem&#225;s, tal como est&#225;n los tiempos, tampoco rechazar&#237;amos f&#225;cilmente). El hijo pr&#243;digo vuelve. Mejor dicho, nunca se ha ido, pues R&#233;my comprende que S&#233;bastien, a su manera, tambi&#233;n juega moralmente con el capitalismo, especulando de manera despreciativa con el sistema. Incluso la encantadora hija que siempre viaja lejos trasluce una adorable calor ("&#161;papi!", dice de manera temblorosa) a trav&#233;s de las pantallas de la Red. Creo que no todas las pel&#237;culas manejan actualmente una po&#233;tica as&#237;, que atraviese distancias. <br /><br />&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp; Francamente, no se entiende la acusaci&#243;n de elitismo o de cinismo que se ha manejado en algunos ambientes. La pel&#237;cula es un poco teatral a veces, un poco "francesa" (el coro de amantes, etc.), pero esto no resta un &#225;pice de su carga moral explosiva. Para empezar, todos los diques de clase revientan ante la inminencia del dolor, de <i>algo</i> que sigue quedando fuera del sistema: el miedo de cada existencia a su vac&#237;o m&#225;s &#237;ntimo, tambi&#233;n su firmeza en ese v&#243;rtice. En este aspecto, <i>Las invasiones b&#225;rbaras</i>, que no deja t&#237;tere con cabeza en el plano hist&#243;rico, sigue teniendo el regusto de un raro optimismo vital. Despu&#233;s de destruir todos los &#237;dolos (la democracia, las instituciones, la izquierda) nos sigue dejando el coraje de mantener una decisi&#243;n propia incluso al l&#237;mite de la muerte. &#191;Vamos a resistirnos tambi&#233;n a este &#250;ltimo referente? <br style="mso-special-character: line-break" /><br style="mso-special-character: line-break" />
<p></p></font></font></span></p>
<p><span style="FONT-WEIGHT: normal; FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: &quot;Comic Sans MS&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA">Madrid, febrero de 2004.<br style="mso-special-character: line-break" /><br style="mso-special-character: line-break" /></span></p>
<p><span style="FONT-WEIGHT: normal; FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: &quot;Comic Sans MS&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"></span></p>
<p><span style="FONT-WEIGHT: normal; FONT-SIZE: 10pt; COLOR: black; FONT-FAMILY: &quot;Comic Sans MS&quot;; mso-bidi-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-font-family: &quot;Times New Roman&quot;; mso-fareast-language: ES; mso-ansi-language: ES; mso-bidi-language: AR-SA"></span></p>
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 <dc:date>2009-06-19T13:34:00+01:00</dc:date>
 <dc:creator>Ignacio Castro Rey</dc:creator>
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