Julio del 2012

82ª Tertulia

Por O Montón - 12 de Julio, 2012, 11:00, Categoría: TERTULIAS

Tertulia de Cine "El Séptimo"

UNA MIRADA ANALÍTICA DEL CINE

Coloquio sobre Cine y Psicoanálisis

82ª TERTULIA:

Día 21 de Septiembre, viernes. A las 18 h.

Café ISADORA. C/ Divino Pastor, 14.

Modera: Olga Montón

Crónica: Marta Mora

Coordinación: Olga Montón

"Black Mirror".  De Charlie Brooker

Correo: olgamonton@terra.es

http://elseptimo.zoomblog.com/cat/0

Comisión: Pilar Berbén, Carmen Cuñat, Mercedes de Francisco, Mirta García, Marta Mora, Graciela Sobral. Coordinadora: Olga Montón

Auspiciado por la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis.

Cronica 81

Por Marta Mora - 4 de Julio, 2012, 11:34, Categoría: CRÓNICAS

Crónica nº 81

15 de junio de 2012.-

 

“Un lugar donde quedarse”.

Director: Paolo Sorrentino

 

 

Coordinó nuestra colega Olga Montón quien además de marcar algunos ejes para el debate y recordar algunas frases del personaje Cheyenne, confesó sus simpatías juveniles por la estética gótica que su abuela se negaba a entender, era la época hippie, llena de color y de flores... En la película vio una erotización de la muerte y un viaje para descubrir al hombre más allá del padre, se puede hacer algo antes de matar al padre en lo real, el peor padre es el que llevamos dentro. Concluyó con una pregunta: aquel que no trabaja ¿Qué hace con su vida? ¿Realmente estaba en su deseo? ¿Podemos decir que era un triunfador? Y la lectura de varias frases importantes:

-      Si se nos permite matar con impunidad, acabamos siendo monstruos

-      El dolor no es un destino final

-      La implacable belleza de la venganza

-      Depresión o aburrimiento

-      ¿Tengo pinta de hacer negocios importantes?

-      Soy tan viejo como parezco debajo de esta capa de pintura

-      La soledad conduce al resentimiento

-      Cuando eres niño vives en la despreocupación t eso nos fue arrebatado en los LAGERS.

-      Ocurra lo que ocurra, siempre seré parte de tu vida

 

Para unos el tema mayor fue la culpa y la responsabilidad, no dirían que estaba deprimido, lo gótico no era una estética, la culpa por la pareja joven que se suicida escuchando su música enlaza con el holocausto donde gente que no sabía o no quería saber. La nieta que no sabe qué es ser nieta de un nazi, el padre tenía otras cosas que las que él quiso saber. La madre trata de juntar un chico triste con una chica triste. La mujer que le dice ¿Cuándo vas a crecer?

También salió la humillación sufrida por el padre que dedica su vida a buscar al nazi para vengarse, que fue cuestionado pues uno puede cifrar en ella toda una vida para sostenerse.

Se cuestionó el ojo por ojo de la venganza, a alguien con la historia reciente en Argentina presente, esto no le resultó agradable y dijo pedimos justicia no venganza.

Fue comentada la visión estadounidense tanto de la venganza como de cualquier acto, siempre individual y esto solo deja una marca para no atravesar. La venganza como salida individual no va,  se necesita una salida colectiva, sumarse a la causa de llevar a la justicia a los responsables de Holocausto, esto faltó en la película. Acordaron muchos con la objeción a la venganza.

De Cheyenne, inefable Sean Penn, alguien dijo que representa el Spleen, el tedio vital, camina con pasitos cortos que muchos reconocieron en seres conocidos con ese ánimo, una caracterización estupenda y mínimos gestos del personaje para transmitir esto, por momentos parece un indigente, por momentos un niño que a raíz de la muerte del padre encuentra un punto que da sentido a su vida.

Surgió también una comparación con el hombre que se jubila, pierde el trabajo, lo que era y esto se ve con frecuencia ahora. Cheyenne es un viejo rockero que ha perdido el sentido de su vida. Rompe con esto a partir de enfrentarse a su historia.

Otro la vio dos veces, en la primera pensó en una tomadura de pelo y en la segunda le gustó, le hizo reflexionar sobre cine con el “más difícil todavía” y recordó “20.000 leguas de viaje submarino” y la escena en que un pulpo gigante atrapa el submarino, fue genial entonces. Cine de género? Preguntó, Road Movie? Que representa lo más principal de las tendencias humanas, Homero hizo una road movie entonces, no han inventado nada los americanos…

A esto alguien agregó que Sorrentino renueva el género, hemos visto otras como Shame, él toma la esencia, ante un viaje y venciendo dificultades, el personaje es creíble y nos recomendó un libro de Truffaut en donde hay una entrevista a Hitchcock.

Hubo quien aclaró que no es lo mismo aburrido que deprimido, el deprimido no quiere y no puede hacer nada, el aburrido tiene que hacer.

La venganza aquí es demasiado, va de una humillación a otra, el cazador nazi le dice: tu padre era un pedante como tú pero tu padre te quería. Cheyenne al oír esto empieza a cambiar, era un sujeto congelado en el “mi padre no me quería”, al escuchar “Tu padre te quería” vislumbra algo del hombre que fue su padre, cambia el “mi padre no me quería” por “mi padre ocupado en la venganza, se olvidó de quererme”. Otro aportó que eso fue como decirle “tú solo no puedes, tienes que apoyarte en otros”. Se recomendó también un texto de Freud a propósito de la vida que llevaba en Dublín el protagonista, “Los que fracasan al triunfar”, lo tiene todo y está aburrido.

La pregunta ¿el dolor puede ser un destino final? Nos dejó perplejos y alguien apuntó que  se puede dialogar con el dolor para poder soportarlo pero como destino final invalida el vivir, es una elección de todos modos.

Alguien ante la escena final pensó que el nazi al ser sacado desnudo a la nieve se da cuenta de lo que ha hecho, vio algo de arrepentimiento, lo que fue rebatido aportando que el holocausto no es ni viejo ni nuevo, implicó un antes y un después que aún no se ha podido calibrar, el después de la Shoah es lo que está viniendo ahora. Un punto sin desentrañar, el destino no es el dolor, no separado está muerto en vida, a los 7 años ve el número en el brazo del padre y le dicen que es un numero de teléfono. 

Otro quiso rescatar una cuestión menor y teniendo como fondo el dinero que parece que no le falta ¿uno puede vivir lo que le dé la gana? Se demuestra que eso no es así, Cheyenne muestra el ser y lo sido, su vida es todo un retorno al sido, ese viaje le permite retomar para ser. En la última escena es otro, su ser verdadero, adulto, hombre, su apariencia anterior para escapar de ese ser-sido que venía siendo lo social, lo que se aspira pero quiere ser otra cosa.

Otro la vio y coincidió con aquellos que le pareció una película floja y aburrida, recordándola y en la tertulia le fue gustando mas y aportó una apreciación sobre la fotografía, cada imagen parece una portada de disco, salió confusa pero investigando también por Internet se enamoró de la película, excepto del final.

Se resaltó que al padre le detuvo la vida su deseo de venganza y a Cheyenne el suicido de unos fans suyos, jóvenes.

Se vio como importante lo que le dice el nazi, tu padre me arruino la vida. Si bien no logró encontrarlo, la búsqueda del  padre no le permitió vivir tranquilo. Lo humano produce monstruos, lo dice el que le vende el arma: con la impunidad se crean monstruos. Otro dijo que le gustaba el director como trata a los personajes, todos diferentes, nadie juzga a nadie ni en su modo de vivir o de vestir, andan por ahí sin cuestionarlos, menos al nazi, que deja bien claro que es un monstruo.

Se vio a Cheyenne como un hombre de la verdad, en su apariencia lo dominante de lo gótico similar al tiempo detenido, no hay una diferencia sexual clara, recordando a Buñuel en El discreto encanto de la Burguesía, un personaje arrastra una bolsa, Cheyenne arrastra algo y al final llega sin nada, ha soltado el lastre de no querer saber.

Alguien puso en común lo que muchas pensábamos mientras veíamos a Sean Penn-Cheyenne ¿Cuándo aparecerá a cara descubierta? Y al final ¡¡¡apareció!!!

 

Terminada la tertulia nos despedimos hasta el 21 de setiembre con una copa y unos canapés, ¿artífices? el Café Isadora a quien no dejaremos nunca de agradecer su cobijo.

 

Marta Mora

 

 

 

 

 

 

 

 

Un lugar donde quedarse

Por O Montón - 4 de Julio, 2012, 11:31, Categoría: Comentarios_10 Temporada

COLOQUIO DE CINE Y PSICONÁLISIS. “El Séptimo”

81ª Tertulia
viernes, 15 de Junio,  a las 18 hs.
Café ISADORA. C/ Divino Pastor, 14    

 

“UN LUGAR DONDE QUEDARSE (This must be the place).”. de Paolo Sorrentino. 2011.

 

 

Por Olga Montón

“Un lugar donde quedarse (This must be the place)” nos cuenta la historia de Cheyenne, un judío cincuentón, antigua estrella del rock siniestro.  Hay una innegable pose caricaturesca y afectada en la encarnación que el actor hace de Cheyenne, con un look esperpéntico que recuerda  a medias al líder de The Cure, Robert Smith. Ahora lleva una vida aburrida en su mansión de Dublin, jugando a pelota en una piscina vacía o invirtiendo en bolsa con desgana.

El director napolitano Paolo Sorrentino (director de Il divo y Las consecuencias del amor) enseguida nos rompe los esquemas al mostrarle con una joven admiradora, Mary (encarnada por Eve Hewson, la hija de Bono de U2) y visitando constantemente a una mujer misteriosa que le reprocha su inmadurez y está traumatizada por la desaparición de su hijo, un tal Tony. En el otro extremo, nos coloca como improbabilísima esposa del rockero a una mujer bombero encarnada por Frances McDormand en lo que parece un guiño a las películas de los hermanos Coen y a la que convenció diciéndola que sino aceptaba haría a Cheyenne soltero o viudo.

Y, de repente Cheyenne recibe una llamada. La muerte de su padre, con el que hacía 30 años que no se trataba, le lleva de vuelta a Nueva York, donde, a través de la lectura de algunos diarios, descubre un padre distinto del de sus recuerdos. Un hombre que dedicó su vida a buscar obsesivamente a un criminal nazi que se había refugiado en Estados Unidos. Con el apoyo de un inefable cazador de nazis, el también muy coeniano Mordecai Midler (Judd Hirsch), el personaje interpretado por Penn emprenderá su búsqueda y la cinta se volverá una road movie surrealista al estilo de Una historia verdadera (David Lynch), pero que también rinde homenaje a Paris, Texas (Wim Wenders) con un glorioso cameo de Harry Dean Stanton interpretando al hombre que inventó la maleta con ruedas.

Los apasionados de la música disfrutarán identificando los diferentes guiños que aparecen en la cinta, desde su propio título (This Must Be The Place es una canción de Talking Heads) hasta la propia aparición como actor, y en una secuencia en un concierto increíblemente filmada, del propio David Byrne; o las canciones que el neoyorquino compuso ex profeso para el film junto a Will Oldham y que son interpretadas por un grupo amateur que se hace llamar The Pieces Of Shit.

Es una película errática y un personaje excéntrico. Pero llama la atención que después de 30 años sin hablarse con el padre recupere su memoria cuando muere. ¿Realmente estaba en su deseo? ¿Qué puede hacer uno con su vida cuando tiene resuelto lo económico?¿Puede hacer “lo que quiera”? ¿Podemos decir que es un triunfador?

La muerte del padre diríamos que le despierta de esa vida aburrida y sin deseo, de esa muerte en vida y lo lleva a ser otro.

Os esperamos el viernes 15, en el café Isadora a las 18 h.

Moderación: Olga Montón. Crónica: Marta Mora. Equipo: Pilar Berbén, Carmen Cuñat, Mercedes de Francisco, Mirta García, Marta Mora, Graciela Sobral. . Coordinación: Olga Montón.

 

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