Marzo del 2012

Shame

Por Pilar Berben - 22 de Marzo, 2012, 15:07, Categoría: Comentarios_10 Temporada

SHAME

Shame es el segundo largometraje de Steve Mcqueen, director y coguionista. Su formación en distintos sectores del arte y del espectáculo (videoartista, fotografia y escultura) nos permiten disfrutar de una cuidada estética y expresividad en esta película de pocas palabras y mucha soledad.

El propio director inglés nos presenta a Brandon (Michael Fassbender) como “una persona que goza de todas las libertades occidentales y que, a través de su aparente libertad sexual, crea su propia prisión”.

En este sentido, nos encontramos con un personaje muy de nuestro tiempo, esclavo de su deseo alimentado por las comodidades de la tecnología del siglo 21 y lleno de excesos: buen trabajo, lujosa casa, bares, restaurantes. Sus relaciones promiscuas y el consumo obsesivo de sexo en las formas y formatos más variados, en cualquier lugar, con cualquier persona, no son para él motivo de satisfacción sino, por el contrario, es la compulsión, la droga anestésica que exige cada vez más y más y que nos muestra el aislamiento interior de su protagonista.

 En los encuentros sexuales que Brandón práctica obsesivamente, el director sabe mostrarnos magistralmente, con primeros planos, la mirada fría y triste que transmite la gran amargura y soledad, de este hombre sumido en un ritual repetitivo, ¿Por qué no es capaz de establecer una relación con una mujer, donde pueda existir un pequeño compromiso, donde algo relacionado con el erotismo, la seducción y las emociones se ponga en juego?

El volcán cubierto de nieve que parece su vida, entra en ebullición con la llegada inesperada de Sissi (Carey Mulligan) su hermana, ella invade su privacidad cuidadosamente cultivada. Es frágil, en cada gesto suplica cariño y protección ¿Está él en condiciones de responder a estas demandas? El drama se rebela en algunas de las secuencias más dolorosas de la película, la conversación, con dibujos animados de fondo, nos muestra que no quiere testigos, quiere ocultar su vergüenza en la intimidad.

Tanto la interpretación de Michael Fassbender, que lo da todo en este papel, como la de Carey Mulligan con sus excesos afectivos, nos hacen creíbles sus personajes. 

La fotografía nos permite a veces un respiro, (restaurantes lujos) pero otras, nos aumenta la sensación claustrofóbica. (calles vacías y oscuras,  garitos siniestros) .

Los temas brillantes y conmovedores de la banda sonora, potencian el sufrimiento del protagonista, aumentando esa sensación de vacío, despojando no sólo a sus personajes, sino también a los espectadores.  Cómo no destacar: New York, Neuw York, cantado por Carey Mulligan a un ritmo lento. Durante toda la actuación la cámara se queda en un plano fijo y es imposible no conmoverse ante la belleza del rostro y la tristeza que expresa esa voz imperfecta pero extrañamente melancólica.

Esta es una historia perturbadora que conmueve y es difícil que deje indiferente.

Sobre el título de la película; algunas palabras enigmáticas referidas al pasado familiar de los dos hermanos; la intensidad dramática en su desenlace, así como vuestras aportaciones que nos enriquecerán a todos, debatiremos ampliamente en la Tertulia del próximo viernes, día 16 de marzo en el café Isadora en la calle Divino Pastor, 14, a las 18 h.

Pilar Berbén

 

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