Melancolía

Por Marta Mora - 14 de Noviembre, 2011, 10:20, Categoría: Comentarios_10 Temporada

"Melancolía"

De Lars Von Triers

Es al menos llamativo que una película con este título sea una película luminosa.

Desde las primeras imágenes recordaba la frase de Freud en Duelo y Melancolía, "la sombra del objeto cayó sobre el yo". ¿Una metáfora de la época? La estrella Antares de la constelación de Escorpio, Melancholía, se aproxima a la tierra, ¿la melancolía se cierne sobre el mundo cada vez más poblado de "yoes" y vamos a la catástrofe?

El film se presenta en tres partes, un prólogo de imágenes aparentemente inconexas, muy bellas y dos partes dedicadas a dos hermanas: Justine (Kirsten Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg).

Justine parece buscar una salida con una boda, Von Triers dice un "rito", vacio,  porque  para ella no tiene nada detrás, no simboliza nada, ni ama ni desea. Un guiño del director que es también el guionista, darle ese nombre. "Justine", es el nombre de una novela del marqués de Sade.

Así como en su película "Anticristo", encerraba una crítica a aquellos que quieren curar desde la razón, aquí hay también destellos de lo mismo, todos impulsan a Justine a ser feliz, es lo único que quieren de y para ella: ¡¡sé feliz!! Y así todos son conducidos a lo peor. No hay causa-efecto para el estado de Justine, poco se nos cuenta de su historia, solo la vemos imposibilitada de responder a lo que todos le exigen.

Mientras la solitaria Justine se enfrenta en el primer tramo del film a lo que podríamos llamar un apocalipsis interior, llegando a sentir fascinación por el azulado Melancolía (hay una escena en la que parece que trata de seducirlo, atraerlo hacia la Tierra), su hermana, Claire en la segunda parte, integrada socialmente y madre de un hijo pequeño, se muestra débil y hundida ante el temor del fin del mundo. Casada con un hombre "asquerosamente rico", que no hace otra cosa que recordarle a Justine y a ella que él tiene, que él paga y que cree sin fisuras en la ciencia, que le ha explicado cruelmente a su hijo que, si el planeta chocara no hay nada que hacer y que a la hora de la verdad falta a la cita, los abandona a todos.

La opera Tristán e Isolda de Wagner en donde también se juegan el azar, el amor y la muerte acompaña muy bien el desarrollo de la película. La Novena Sinfonía de Bethoven estupenda para el final.

Os esperamos el próximo viernes 18 en el café Isadora, C/ Divino Pastor 14.

Marta Mora

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