Noviembre del 2011

Crónica 75

Por Mirta García - 29 de Noviembre, 2011, 10:41, Categoría: CRÓNICAS

Crónica Nº 75

Melancolía de Lars Von Triers

Mirta García Iglesias

 

En esta ocasión, la coordinación estuvo a cargo de Marta Mora. Comenzó leyendo su comentario acerca del filme. Comentario que puede leerse en nuestra página elseptimo.zoomblog.com

 Lars Von Triers no deja de ser uno de esos directores que  casi siempre provocan reacciones de todo tipo, un tipo de cine que no nos deja indiferentes. Película luminosa, a pesar de la temática. Luminosidad a la que también hacía referencia Marta Mora en su escrito. Reflexión sobre la sociedad actual, donde la gente se siente muy sola, en palabras de una tertuliana.

También esta misma tertuliana comparó la película Anticristo con ésta, donde en la primera el marido psicólogo le da pautas a la protagonista para vivir, y en este filme todo el mundo quiere solucionarle la vida a Justine.  Desde el punto de vista estético, se valoró que la película es muy bella, como asimismo la música.

Para otros tertulianos, el filme resultó largo, plomizo y carente de interés, resultando una historia banal, donde se ve claramente la pedantería de este director, donde los personajes no tienen pie ni cabeza, donde vemos a través del filme la mano de un director, de un hombre plagado por el exceso.

En relación a este último punto, se sugirió la importancia qué tiene el no relacionar creación y creador. Ya que si lo hiciéramos habría muchos escritores, pintores, cineastas, y un largo etcétera que no podríamos apreciar si tuviésemos en cuenta su ideología, narcisismo extremo y un largo componente de caracteres , rasgos y estructuras que hacen a la condición humana.

También se argumentó que hay personas con patologías graves, que no le invalidan trabajar y es precisamente a partir del trabajo que logran una estabilización que les permite hacer con su vida. Esto surgió en respuesta a un comentario expresado por uno de los tertulianos que se sorprendía que Justine tuviese un cargo directivo importante en la empresa donde trabajaba, dado su enfermedad.

Acerca del personaje de Justine se dijo que era una persona anestesiada para la vida, sin deseo, incapacitada para amar. A medida que el planeta avanza, ella comienza a sentirse mejor, el fin del mundo es para ella una liberación. Al fin se libera de ese sufrimiento interno que la atormenta, la aprisiona. Ella es precisamente la que no tiene nada que perder.

Se especificó la diferencia entre melancolía y depresión, no siendo la melancolía igual a la depresión, poco sabemos de la historia de Justine, tan sólo que todos la convocan a que sea feliz. Una boda es el remedio que creen encontrar para lograr su felicidad. Sin embargo, ella parece no poder responder a las expectativas que los otros le demandan.

Una tertuliana hizo mención a Hipócrates, a la bilis negra, argumentando que ellos ya en esa época sabían acerca del carácter. Y le parece más conveniente hacer alusión al carácter, más que a una enfermedad determinada.

Se resaltó la ambivalencia de la relación que mantienen las dos hermanas, donde hay un juego constante entre el amor y el odio.

Amor y odio que forman pareja en toda relación humana. No hay amor sin odio.

Uno de los tertulianos veía a la película como un tríptico sobre la felicidad, donde a la izquierda se nos mostraría los condicionantes que impiden la felicidad, a la derecha las condiciones externas (el advenimiento del planeta) y al final cuando el marido desaparece, la hermana fuerte se torna débil, la enferma sostiene a su hermana y a su niño. Es en ese momento final quien ejerce la función de madre y sabe hacer con el pequeño.

Se argumentó también que es una película acerca del exceso, que vivimos inmersos en una sociedad consumista, donde tiene mayor prevalencia el tener frente al ser. Se resaltó la imagen de la limusina, precisamente como metáfora del exceso.

Asimismo se hizo hincapié en otras bellas imágenes, la de ella vestida de novia, atrapada en una gran malla que no le permite andar, como simbolizando el sufrimiento y prisión de los cuales está capturada. La dificultad de arrastrar ese maravilloso traje que manifiesta el peso de lo que lleva encima.

En relación a los padres, un padre que no está cuando ella lo necesita, que Justine es una más indiferenciada dentro de las tantas Bettys de las cuales se rodea. Madre que según la opinión de algunos no quiere a ninguna de sus dos hijas.

En cuanto a su cuñado, hombre absolutamente rico, aferrado a la ciencia, cruel con su hijo al manifestarle que todo terminará si finalmente Melancolía logra chocar con la tierra, aferrado a sus certezas, que cuando no se cumplen, no puede con la situación que se aproxima, se suicida, y abandona a su mujer y a su hijo.

Otros comentaron que Dogville es un film mucho mejor que éste, que consideraron una película floja, previsible.

Sin embargo se adujo que Von Triers sabe cómo sufre el ser humano y que esta película fue el producto obtenido luego de atravesar una larga depresión.

Película y director, como dije al principio que no nos deja indiferentes y que hizo que el debate fuese rico en opiniones y argumentaciones de toda índole. Película que nos habla de la fragilidad humana.

Transcurrió una tarde más en el Isadora, café acogedor de nuestros encuentros.

Hasta la próxima y felices fiestas.

 

76ª Tertulia

Por O Montón - 21 de Noviembre, 2011, 11:16, Categoría: TERTULIAS

Tertulia de Cine

"El Séptimo"

(Abierta a todos los interesados el tercer viernes de cada mes)

UNA MIRADA ANALÍTICA DEL CINE

Coloquio sobre Cine y Psicoanálisis

76ª TERTULIA:

Día 20 de Enero, viernes.

A las 18 h.

Café ISADORA. C/ Divino Pastor, 14.

PELICULA. "Un dios salvaje" de Roman Polanski.

Moderación: Mirta García

Coordinación: Olga Montón

Comisión:

-     Pilar Berbén

-     Carmen Cuñat

-     Mercedes de Francisco

-     Mirta García

-     Marta Mora

-     Graciela Sobral

Correo: olgamonton@terra.es

http://elseptimo.zoomblog.com/cat/0

Auspiciado por la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Sede de Madrid

Melancolía

Por Marta Mora - 14 de Noviembre, 2011, 10:20, Categoría: Comentarios_10 Temporada

"Melancolía"

De Lars Von Triers

Es al menos llamativo que una película con este título sea una película luminosa.

Desde las primeras imágenes recordaba la frase de Freud en Duelo y Melancolía, "la sombra del objeto cayó sobre el yo". ¿Una metáfora de la época? La estrella Antares de la constelación de Escorpio, Melancholía, se aproxima a la tierra, ¿la melancolía se cierne sobre el mundo cada vez más poblado de "yoes" y vamos a la catástrofe?

El film se presenta en tres partes, un prólogo de imágenes aparentemente inconexas, muy bellas y dos partes dedicadas a dos hermanas: Justine (Kirsten Dunst) y Claire (Charlotte Gainsbourg).

Justine parece buscar una salida con una boda, Von Triers dice un "rito", vacio,  porque  para ella no tiene nada detrás, no simboliza nada, ni ama ni desea. Un guiño del director que es también el guionista, darle ese nombre. "Justine", es el nombre de una novela del marqués de Sade.

Así como en su película "Anticristo", encerraba una crítica a aquellos que quieren curar desde la razón, aquí hay también destellos de lo mismo, todos impulsan a Justine a ser feliz, es lo único que quieren de y para ella: ¡¡sé feliz!! Y así todos son conducidos a lo peor. No hay causa-efecto para el estado de Justine, poco se nos cuenta de su historia, solo la vemos imposibilitada de responder a lo que todos le exigen.

Mientras la solitaria Justine se enfrenta en el primer tramo del film a lo que podríamos llamar un apocalipsis interior, llegando a sentir fascinación por el azulado Melancolía (hay una escena en la que parece que trata de seducirlo, atraerlo hacia la Tierra), su hermana, Claire en la segunda parte, integrada socialmente y madre de un hijo pequeño, se muestra débil y hundida ante el temor del fin del mundo. Casada con un hombre "asquerosamente rico", que no hace otra cosa que recordarle a Justine y a ella que él tiene, que él paga y que cree sin fisuras en la ciencia, que le ha explicado cruelmente a su hijo que, si el planeta chocara no hay nada que hacer y que a la hora de la verdad falta a la cita, los abandona a todos.

La opera Tristán e Isolda de Wagner en donde también se juegan el azar, el amor y la muerte acompaña muy bien el desarrollo de la película. La Novena Sinfonía de Bethoven estupenda para el final.

Os esperamos el próximo viernes 18 en el café Isadora, C/ Divino Pastor 14.

Marta Mora

Crónica 74

Por Marta Mora - 4 de Noviembre, 2011, 12:54, Categoría: CRÓNICAS

 

 

Crónica nº 74

“Nader y Simin, una separación”

Por Marta Mora

 

Coordinó esta tertulia nuestra colega Pilar Berbén que desplegó lo que ya nos había anticipado en su presentación de la película.

La tertulia se abrió mencionando la relación entre Nader y su hija acerca de la libertad que daba a su hija para decidir, otros vieron ahí una dejación de su responsabilidad, manipulándola y haciéndole tomar decisiones que no le correspondían.

 

En general la película gustó mucho, es la segunda de este director,  la primera, “A propósito de Eli”, también  fue comentada aquí. Alguno esperaba que ésta fuera mejor y le pareció que se queda en una mera denuncia de un caso y que aunque la crítica compara a este director con Hitchcock, por la estructura narrativa tipo Thriller, pero es solo para dosificar la narración, la anterior giraba sobre un misterio, aquí el juego dramático es la misma realidad. Opone elementos de la realidad político-social y como en la ya mencionada el eje es la culpa.

Otro se centró en el desencuentro de la pareja, en el “no hay relación sexual” que conocemos los psicoanalistas lacanianos, ella espera que él le pida que no se vaya. Y la sorpresa de la primera escena, en su desconocimiento, se interrogó ¿hay divorcio en Irán?

Muchos adhirieron a la diferencia entre lo que se nos hace saber por los medios y lo que nos muestra el director sobre la realidad iraní, hay una búsqueda de la verdad, tanto que otro se planteó o miente la película o estamos absolutamente equivocados.

Una tertuliana se preguntó ¿porqué no funciona la relación de pareja? Tal vez por que hay que ceder algo…, la historia la vio como extrapolable a cualquier sociedad y le generó el deseo de ver la película anterior, esta era la primera de cultura musulmana que veía.

Abundando sobre la relación de pareja, alguien dijo que a veces no se cuenta que son dos entidades diferentes, no somos uno y vio la Justicia bajo el peso de las tradiciones, aquí también pasa pero es más sutil, pero vivimos lo mismo, el mundo evoluciona pero el ser humano no.

Alguien apuntó, retomando lo de dos entidades que no hacen uno, que esta sociedad no quiere saber que es una pura suerte que las parejas se entiendan un rato, la relación sexual no existe, quiere decir no hay proporción, hay que contar con lo imposible de esos encuentros.  Nadir parece el bueno, se queda con el padre…hay que ver el daño que pueden hacer los buenos…El sistema no quiere prever que las parejas no duran. El desencuentro es estructural y no tiene que ver con ser buenas o malas personas. Este director le pareció bastante lacaniano.

 

Distraídos con el tema desencuentro, otro apuntó que olvidamos que es una película vista desde la mirada y la escucha de las dos niñas, que tienen las claves de la situación.

Se comentó que Simin trata a su suegro con mucho amor aunque le dice a su marido en un momento: “pero si tu padre no sabe que eres su hijo!” y él le responde, “pero yo sí sé que es mi padre”, punto muy importante de responsabilidad subjetiva frente a una enfermedad, el Alzheimer, que este director muestra con delicadeza y que en nuestra sociedad supuestamente más avanzada se ha perdido. Hay riqueza en el tratamiento del personaje afectado y su familia. Esa enfermedad quita la palabra  pero no por eso nos dispensa de nuestra responsabilidad.

Otros recordaron como del mismo registro la película con la que cerramos la tertulia la temporada pasada, “Pequeñas mentiras sin importancia”, películas sobre la verdad y donde todos mienten.

Uno, en desacuerdo con la manipulación de los hijos dijo que se demuestra que los hijos son síntoma de las parejas, rescató a las niñas, eje conductor, la escena que le impactó, cuando todo está por terminar, fue la de la mirada de la niña pequeña, el odio con el que observa la situación, estupenda actriz esta pequeña.

Otra sorprendida por las llamadas al consejero espiritual, no puede atender a un hombre pero puede mentir. El marido de la asistenta, violento porque no sabe solucionar las cosas por la palabra.

Otro señaló que no hay que olvidar que éste director, Farhadir, es el único no encarcelado por hacer cine en Irán, y muestra parte de la sociedad iraní, producto del intento de modernización, con altos costos vitales, del Sha y la revolución de Jomeini.

Se dijo que todos mienten, es decir, todos dicen su verdad, justicia y ley no son lo mismo. Hay una búsqueda exhaustiva de la verdad con muchas limitaciones, religiosas y políticas, se ve cuando Simin le dice al juez: “quiero irme para que mi hija no viva en estas condiciones” y él juez la interroga: “que condiciones??” y ella no puede decir más.

Mostrando el episodio del divorcio, muestra un montón de relaciones infinitamente más complejas, hay mayor riqueza en esa sociedad de la que muestra, se puede mentir delante de un juez pero no se puede jurar sobre el Corán.

El debate fue enriqueciendo la película y surgieron detalles, la diferencia entre justicia y ley, lo que más impresionó es lo injusta que es la ley, el juez parece dividido por esto, la situación de las mujeres sometidas a los hombres y la religión, lo que el director oculta y muestra en el momento oportuno como el tratamiento del aborto de la asistenta, toda su vida clandestinizada, el marido violento que no tiene palabras para expresarse, la causa del aborto queda abierta hasta el final, nos hace sospechar del marido y entonces aparece su fallo, oculto, cuando el anciano se escapa de casa.

Alguien remarcó las condiciones de vida de esa mujer y se preguntó: ¿aún le pedimos que diga la verdad? ¿Cómo pretendemos que la verdad circule? Otro la vió apropiada para un curso de Ética, hay en juego cuestiones muy vitales y para su resolución las situaciones extremas, falta de libertad, la religión, una sociedad que impide la autonomía, no son buenas. La falta de libertad parece incompatible con la ética, están entre la ley de los hombres y la ley divina y aún así, en ese caos, son las mujeres, niñas y madres, las que trataran de encontrar soluciones.

No lo dijimos esa tarde pero ahora me parece apropiado contarles que “Nadir y Simin, un divorcio” obtuvo el premio Festival de Berlín: Oso de Oro a la mejor película 2011 y que Sareh Bayat, la asistenta y  Sarina Farhadir, la hija adolescente  de la pareja de Nadir y Simin, hija en la vida real del director, compartieron el premio a Mejor Actriz 2011 en el mismo festival.

Agradeciendo la calidez habitual de la gente del Café Isadora, los esperamos para la próxima tertulia.

 

Marta Mora

 

 

 

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