Noviembre del 2010

Crónica 66

Por Mirta García - 25 de Noviembre, 2010, 0:08, Categoría: CRÓNICAS

Crónica 66

 

“Pa Negre” (Pan Negro) de Agustí Villaronga

 

Por Mirta García Iglesias

 

Las palabras de apertura estuvieron a cargo de Marta Mora, quien coordinó la tertulia. Comenzó diciendo que este film de Agustí Villaronga  que transcurre durante la posguerra española es una película distinta a otras sobre el mismo tema.

Película alabada en el festival de San Sebastián donde le otorgaron la Concha de Plata a la mejor actriz  Nora Navas.

 

Andreu un niño, es el hilo conductor de la historia,  irá tras el significante “Pitorliua” que lo llevará a descubrir que su propio padre que lo conmina al ideal es realmente el asesino de su amigo y de su padre .

Los espectadores creemos que a su padre lo persiguen por rojo, es a partir del sueño de Andreu donde se nos devela el verdadero horror tan secretamente ocultado.

Una de las tertulianas se mostró muy enfadada con la película y con su director, ya que argumentó que no cree que su director sea hijo de un republicano, porque no hubiese podido presentar a los dos bandos de igual manera y que no conoce lo que realmente ocurrió después de la guerra civil. La mayor represión ocurrió precisamente finalizada la guerra. Como ejemplo dijo que el número de niños robados en España fue mayor que lo ocurrido en Argentina y Chile, donde los niños robados pertenecían no sólo a los militantes sino también a los pobres.

Con relación a este tema se recomendó un libro de Benjamín Prado “Mala gente que camina” donde se plasma con rigurosidad y detalle uno de los mayores dramas de la posguerra.

Ante este argumento, numerosos tertulianos manifestaron que la intención del director no era desarrollar lo ocurrido en los dos bandos de la contienda, sino que ésta está presente como telón de fondo. Además sí muestra muy bien las condiciones acerca de cómo vivían los vencidos en oposición a los vencedores que detentaban el poder e incluso abusaban de él.

En cuanto a la elección de Andreu, se comentó que este elige acorde los ideales paternos, aunque se manifestó también que en esa elección más allá de los ideales paternos, existe algo propio, ya que el niño goza con el estudio.

 

Uno de los tertulianos opinó que es una gran película porque te abduce y te invita a la reflexión. Es además ágil, llena de imágenes misteriosas, que apela a las emociones, evocadora, atractiva y estéticamente impecable.

Aunque también agregó que la oralidad existente entre padres e hijos le resultó falsa, como así también el hecho de que el campo estuviese insonorizado, no cree que el premio a Nora Navas sea merecido, asimismo le parece irreal  Las intervenciones de la niña de los vencedores, el personaje de la prima tampoco le resultó creíble y el personaje del padre le pareció repugnante.

Ante esta opinión acerca del padre, surgió el tema de la maldad en el ser humano, todo ser humano tiene sus lados oscuros.

Muchos acordaron que se trata de una película sobre el horror interiorizado como algo que mancha y contamina a todos, sobre las huellas que deja el horror en la conciencia colectiva. El film nos muestra muy bien que la violencia soterrada forma parte de la vida.

Violencia autorizada por lo mercantil, de esta forma la violencia puede ser legitimada.

Alguien dijo que la madre es una víctima de las circunstancias y obra de esa forma por amor. Se habló acerca del abandono y soledad de esta madre.

Para algunos era poco entendible la posición del niño en cuanto rechaza a su madre, para otros, Andreu ante la mentira y la decepción es normal que elija esa salida.

En cuanto a la actuación se dijo que los personajes estaban muy bien logrados y en especial Andreu que nos muestra como vira de la inocencia a la decepción y el escepticismo y cómo esta transformación va acompañada de una luz brillante al comienzo del film hasta convertirse en una luz oscura y tenebrosa a medida que Andreu va penetrando en el mundo de los adultos.

Alguien comentó que la atmósfera de la película le recordaba a “La cinta blanca” de Michael Haneke.

Otro reflexionó acerca de los filmes de Villaronga alegando que en muchos de ellos está presente el tema de la monstruosidad, dando como ejemplo a “Aro Tobulkin” como una genealogía de la monstruosidad.

Se habló también del tema del secreto y como la ocultación de la verdad, luego nos condiciona en el futuro.

El debate animado, con numerosas y  diversas opiniones, transcurrió en una tarde lluviosa y precursora del incipiente invierno.

Nos despedimos deseándonos un feliz año, ya que nos reuniremos nuevamente en enero.

Hasta la próxima

67ª Tertulia

Por O Montón - 21 de Noviembre, 2010, 21:04, Categoría: TERTULIAS

Tertulia de Cine

"El Séptimo"

(Abierta a todos los interesados el tercer viernes de cada mes)

UNA MIRADA ANALÍTICA DEL CINE

Coloquio sobre Cine y Psicoanálisis

67ª TERTULIA:

Día 21 de Enero, viernes.

A las 18 h.

Café ISADORA. C/ Divino Pastor, 14.

PELICULA:  "Poesía" de Lee Chang-dong

Moderación: Graciela Sobral 

Coordinación: Olga Montón

Comisión:

-     Pilar Berben

-     Carmen Cuñat

-     Mercedes de Francisco

-     Mirta García

-     Marta Mora

-     Graciela Sobral

Correo: elseptimo@egrupos.net

http://elseptimo.zoomblog.com/cat/0

Auspiciado por la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis. Sede de Madrid

Pan negro

Por Marta Mora - 15 de Noviembre, 2010, 11:02, Categoría: Comentarios 9 Temporada

Tertulia nº 66

“Pan negro”.

 

            El título nos remite, en España, a la dura posguerra. Pertenece a una novela de Emili Teixidor, escritor catalán nacido en 1933 pero el guión no es una adaptación, sino  la recreación del espíritu literario del escritor. La película fue presentada a concurso en el Festival de San Sebastián de 2010  y obtuvo excelentes críticas y el premio a la mejor actriz, Nora Navas.

            Agustí Villalonga, de origen mallorquín, director y guionista de esta película toma de la novela mencionada y de otra, “El asesino de pájaros”, algunas cuestiones para el desarrollo de la historia que quiere contarnos.

En diversas entrevistas el director manifiesta siempre su preocupación por la condición humana, eso extraño que somos, capaces de pasar de la bondad a la maldad o viceversa, el rechazo al diferente, las supersticiones.  

Se documenta, le llama la atención en sus inicios un personaje seguidor de Juana de Arco, religioso, bondadoso, que termina asesinando a 400 niños. Le preocupan el olvido, la mentira, los secretos. Vislumbra sin hacerlo explicito la dependencia de los humanos de los otros, tal vez por eso los niños son un elemento imprescindible en su filmografía.

En algunas críticas se hace mención  a “la cartilla de racionamiento ideológico que dejó emocionalmente inane a la España de la posguerra”  o su definición de la guerra: “esa piedra que cae en un charco de mierda y lo salpica todo” o “lo fundamental era que los personajes no fueran de una pieza, que todos tuvieran doble vertiente, porque todos están salpicados". Buenos indicios para verla.

Todo se desarrolla bajo la mirada de un niño, Andreu, que vira de la inocencia a la decepción y el escepticismo, que le tocó nacer en el bando de los perdedores, de los vencidos, cuyo padre es acusado del asesinato de un hombre y su hijo, un niño de su edad, amigo y vecino, que antes de morir le susurra una palabra "Pitorliua. Andreu irá tras la pista de esta palabra y descubrirá el secreto horroroso que encierra y que tiene que ver con ese padre que todo el tiempo lo conmina al ideal, al que ama y admira.

Solo consigue información de sus pares, los mayores callan. Cuando a su padre lo detienen irá a vivir a casa de su abuela, convivirá con su prima y compañeros de colegio. Esta abuela intenta preservar a los niños de la cruda realidad. Andreu se encontrará allí con los dichos  de su prima, casi adolescente, que le confirma los rumores sobre su relación con un maestro y la sexualidad de los mayores, oirá los despectivos comentarios de una niña de familia vencedora, las confidencias sobre el maltrato que padece un adolescente enfermo de tuberculosis por los curas que lo acogen, sabrá como se gana la vida una tía, como prostituta.

La gente de cine suele comentar lo difícil que es rodar con niños pero el director logra que sean creíbles y naturales. Ya lo hizo en “Tras el cristal” de la que hay una preciosa entrevista en Internet.

 Por momentos Pan Negro es una película de misterio, en otros poética, durísima en su contenido, con un guión bien tramado, que no decae en ningún momento. No es otra historia de la posguerra, es una película abismal sobre personajes heridos sin remedio y las consecuencias de la mentira.

 

Marta Mora

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